Ahorra en tu factura de luz y gas

Si buscas la mejor tarifa de luz y gas, los comparadores de tarifas online son de las herramientas más útiles existentes online. ¿Por qué? Porque puede ser que estés pagando demás en tu consumo energético. Con nuestro comparador de tarifas podrás averiguar tú mismo si la tarifa que tienes contratada es la que mejor se ajusta a tus necesidades y a tu bolsillo. Tan solo necesitas responder a unas pocas preguntas y, en menos de cinco minutos, podrás saber si has contratado la mejor tarifa de luz y gas o si quizás es hora de cambiar de empresa.

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¿La energía cuesta más que antes?

No, no es tu imaginación, la energía cuesta más que antes. ¿Sabías que la oficina de estadística de la Comisión Europea anunció a comienzos de este año que España es el país donde más ha aumentado el coste energético durante el 2018? Estamos hablando del cuarto país con el gasto de gas más elevado y el quinto en luz en toda la región. Vamos por detrás de países como Dinamarca y Alemania, aunque con unos salarios considerablemente más bajos. Concretamente, es muy probable que el año pasado hayas experimentado un aumento de casi el 14% en tus gastos de luz y gas. Esto, sumado a la bajada del salario real, nos obliga a los españoles a encontrar maneras para abaratar nuestro consumo energético y, en lo posible, optar por ofertas de luz y gas que alivien nuestros bolsillos. Te animamos a que siguas leyendo sobre las distintas opciones disponibles y así elegir la que mejor se adapte a tus necesidades, reduciendo tu consumo mensual.

Comparando ofertas de luz y gas

En España, son muchas las empresas que ofrecen ofertas de luz y gas. ¿Pero significa esto un ahorro asegurado? Hay veces que la mejor forma de ahorrar es ampliando nuestra búsqueda de ofertas y plantearnos contratar luz y gas por separado. Las necesidades energéticas de cada uno son muy distintas. Hay quien vive en una casa grande, pero solo o en pareja; mientras que hay familias numerosas viviendo en apartamentos relativamente pequeños. Cada factor afecta de una u otra forma a la factura final. Con nuestro comparador podrás incluir todas estas variables y tendrás un resultado preciso de tu consumo y un amplio abanico de las ofertas disponibles para contratar luz y gas en el mercado.

De todas maneras, hay algunos puntos clave que hay que tener en cuenta a la hora de elegir entre las tarifas de luz y gas, que aunque básicos, no viene mal repasar.

1. ¿Cada cuánto pagas?

Primero, analiza la periodicidad de la facturación, el coste de mantenimiento y el coste de alquiler de los medidores. Puede que el gasto parezca más alto de lo que debería ser en realidad, pero esto es solo porque la factura es bimestral. Puede que incluso estés pagando menos pero de forma más brusca.

2. Permanencia

Segundo, estúdiate las condiciones de permanencia del contrato. Dependiendo de la compañía, algunos contratos te obligarán a una permanencia moderada, y en caso de querer romper el contrato y cambiar de compañía, la penalización en general no será muy elevada.

3. Discriminación horaria

Tercero, busca ofertas donde se aplique la discriminación horaria. Esto significa que tu tarifa energética es menor a ciertas horas del día. Si estas coinciden con tus horarios de mayor uso energético, disfrutarás de un servicio de luz y gas más barato.

4. Bono social eléctrico

Cuarto, infórmate si tu hogar tiene derecho al bono social eléctrico. Este subsidio está destinado a los usuarios en condición de vulnerabilidad, y puede resultar en un servicios de luz y gas más barato de hasta el 40%.

Finalmente, antes de contratar un servicio energético, ten en cuenta si la energía que ofrecen es renovable o no y si existe esa posibilidad. No hay que pensar solo lo que te va a venir mejor a ti, sino también a tu entorno y al medio ambiente. Una energía renovable es una inversión para todos.

Preguntas frecuentes sobre luz y gas

¿Cómo te das de baja de tu servicio actual?

Darse de baja implica romper el contrato con tu proveedor energético actual. No siempre será el caso, pero debes tener en cuenta la posibilidad de que al hacerlo te corten la luz y el gas durante unos días. Ten esto en mente y nunca rescindas el contrato actual sin antes saber con exactitud cuándo y con qué empresa vas a contratar de nuevo el servicio.

Normalmente las compañías cooperan entre sí y es posible gestionarlo para que el tiempo que estés sin gas o electricidad sea el menor posible. En caso de que estés cambiando de domicilio, y sea esta la causa de que des de baja tu contrato, recuerda que puede que al tramitarla retiren el contador de la vivienda. Esto significa que el nuevo inquilino deberá encargarse de la instalación del contador. Por cortesía deberías avisarle o bien, gestionar un cambio de titularidad en el contrato.

Rescindir un contrato no tiene coste alguno. Esto no significa que no haya situaciones en las que tengas que pagar una pequeña cantidad. Depende de cada usuario y servicio contratado. Léete la letra pequeña de tu contrato actual para saber si debes o no abonar algún tipo de penalidad por darte de baja antes de un periodo de tiempo determinado. Actualmente son pocas las compañías que mantienen esta política, pero nunca está de más corroborarlo. Eso sí, siempre vas a tener que pagar todas las facturas pendientes.

¿Y con qué opciones de tarifas cuentas?

En cuanto a electricidad se refiere, y siempre y cuando tu consumo sea igual o menor a 10kWh o menos, tienes tres modelos posibles:

  1. El Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC): es la opción más común. Se trata de una cuota regulada en la que el precio final depende de las cifras impuestas por el mercado eléctrico durante cada periodo de facturación. Es decir, un precio final bastante inestable.
  2. Otro camino es elegir un contrato de mercado libre, que ofrece una serie de ofertas a un precio fijo por año y busca eliminar la inestabilidad del PVPC.
  3. Por último, con la posibilidad de facturar la energía por horas, han surgido otras alternativas a los precios fijos. Estas empresas ponen un precio estable a cada kilovatio/hora; y si bien puede parecer una opción bastante cómoda al principio, el coste puede incrementar más de lo esperado a largo plazo.

Al elegir una nueva tarifa de gas, si tu consumo energético es igual o inferior a 50.000 kWh al año, que probablemente lo sea, te recomendamos que elijas una compañía de gas que ofrezca una tarifa regulada. Esta tarifa está establecida por la Administración Energética y comercializada por las grandes empresas energéticas como Endesa, Gas Natural o Iberdrola. En el caso de este tipo de tarifas reguladas, hay dos tipos de categorías a las que apegarse.

  • La T.1 está dirigida a consumidores con un gasto anual menor a 5.000 kWh. Normalmente esta tarifa está dirigida a los hogares con agua caliente y cocina a gas sencilla. Para calentar la casa, estos consumidores suelen utilizar radiadores eléctricos.
  • La T.2 da el salto a 50.000kWh anuales. Estos consumidores generalmente viven en las zonas más frías del país y cuentan con calefacción a gas.

De todas maneras, al igual que con el mercado eléctrico en España, el mercado del gas es libre. Es decir, los consumidores cuentan con un amplio abanico de opciones a la hora de elegir proveedor. Muchas de estas establecen sus precios en base a la tarifa regulada y a partir de ahí desarrollan sus ofertas.

Como ves, conseguir un servicio de luz y gas más barato requiere cierto esfuerzo, pero no es imposible. Nosotros te proporcionamos herramientas y consejos para conseguirlo, ¡el resto depende de ti!

¿Cómo puedo ahorrar en verano?

¡Aprovecha el sol! El sol es una gran fuente de energía renovable. Y no, no te pedimos que instales células fotovoltaicas en el techo de tu casa, aunque si es que está dentro de tus posibilidades deberías considerarlo. Pero lo que sí puedes hacer, por ejemplo, es olvidarte de la secadora y colgar la ropa al sol. Además, y si tu lavadora tiene la función, puedes empezar a lavar la ropa en modo ecológico. ¿Sabías que la mayor parte del gasto energético se va en calentar el agua y no en lavar la ropa? Eso también vale para el agua con la que te bañas. Deja que el sol y el calor del verano calienten las tuberías.

Además, dudo que en los meses de más calor quieras bañarte con agua caliente. Con poner el termostato a 25 grados, alcanza para tener una ducha tibia y refrescante.

No hay duda de que hay zonas en España en las que cuesta dormir debido el calor de las noches veraniegas. ¿Cómo solucionamos esto de manera ecológica? Durante el día baja las persianas y a ser posible instala un toldo en la ventana. Mantén pasillos de ventilación, permitiendo que el aire fluya de manera natural alrededor de la casa y por la noche abre la ventana para dejar entrar la brisa nocturna. No te recomendamos que duermas con el ventilador apuntándote directamente, si lo haces es probable que te despiertes por la mañana con dolor de garganta. Mejor sitúalo en la dirección opuesta a tu ventana. De esta manera irá generando corrientes que harán que el aire de la habitación circule y se mantenga fresco.

¿Cómo puedo ahorrar en invierno?

Enciende la calefacción de forma consciente. Dependiendo de cada persona y su rutina diaria, es probable que por lo menos unas horas al día la casa permanezca vacía, y por lo tanto, no importe si está fría o no. Lo mejor es encender la calefacción al llegar a casa y esperar abrigados unos minutos a que se caliente . Eso sí, recomendamos apagarla al irnos a dormir. Las casas en España generalmente suelen estar bien aisladas y deberían mantener el calor a lo largo de la noche.

Tampoco cubras los radiadores con ropa mojada. Sabemos que en invierno con el aumento de la humedad la ropa tarda en secarse y un atajo es colocarla encima del radiador. Pero tapando los radiadores disminuyes su máximo rendimiento, además de crear un potencial riesgo de incendio en tu hogar.

También es importante que investigues posibles fugas de calor en tu domicilio. ¿Sabías que casi un 20% del calor se escapa por puertas y ventanas? Puedes sellarlas con burletes, una solución sencilla y económica.

¿Tengo que cambiar la instalación de la luz?

Hace años y en cuanto a luz se refiere, si querías reducir tu gasto tenías que a la fuerza cambiar tus hábitos. Sin embargo, hoy en día el mercado de la iluminación inteligente está en crecimiento constante. Ya son muchas las compañías que ofrecen aparatos capaces de adaptarse a la rutina individual de cada usuario y así reducir el consumo innecesario de energía. Cierto es que hay que realizar una inversión inicial, pero una vez que decidas dar el salto no tardarás en disfrutar de los beneficios. Puedes empezar cambiando tus bombillas de toda la vida por focos LED o fluorescentes. Los primeros ofrecen mayor nivel de flexibilidad, permitiendo regular la intensidad y tonalidad de la luz y ofreciendo una variedad de ambientes a la hora de decorar. Los sensores de movimiento también son un buen añadido, ya que encienden y apagan las luces dependiendo de si hay alguien en la habitación o no.

¿Otras maneras de ahorrar en tus facturas?

En materia de ahorro energético, la calefacción (ya sea a gas o eléctrica) es lo que más consume y donde nos es más difícil ahorrar. Aquí es donde entran en juego los termostatos inteligentes. Nadie quiere llegar del trabajo y encontrarse la casa helada. Pero claro, dejar la calefacción encendida cuando no hay nadie en casa es un desperdicio. Instalando un termostato inteligente podrás controlar la temperatura mediante una aplicación de móvil, y así no tendrás que esperar a que la casa se caliente cuando llegues, estará lista para recibirte. Las ofertas de luz y gas del mercado son amplias. Muchos de estos aparatos vienen además con medidores de consumo eléctrico, gran herramienta para analizar los patrones de consumo energético en la casa y que además permite generar planes de ahorro de manera automática.

Ya hemos hablado con anterioridad de la energía vampiro y sobre cómo muchos aparatos consumen electricidad a pesar de estar apagados. Televisores, hornos y microondas, cargadores de móvil y ordenadores; los enchufes inteligentes son una buena forma de asegurarse que no se está desperdiciando energía sin la necesidad de ir por toda la casa desenchufando los electrodomésticos. Estos aparatos se pueden programar para cortar la electricidad a determinadas horas y de esta manera dejar que fluya solo cuando sea necesario.

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